Tú necesitas mis manos…

Tú necesitas mis manos,
mi cansancio que a otros descanse,
amor que quiera seguir amando…
(Cesáreo Gabaráin , “Pescador de Hombres”)

Ya les conté lo que pasó en Punta Hermosa con los huaicos. Pero aunque quise ayudar como voluntaria, esta vez no pude.

Resulta que tengo tendinitis en mi mano izquierda. Muy probablemente se deba al uso del fono (el famoso “dedo de Blackberry” ¿o debería decir “dedo de Android???). El fastidio no pasaba, así que fui a verme. Radiografías, una electromiografía (¡ay!) y una ecografía de mano, revelaron que tengo tendinitis y había derrame de líquido…

Confieso que me sentí horrible de no ayudar con mis manos en lo que hiciera falta. Que quería estar ahí ayudando a levantar paquetes, a clasificar ayuda, o lo que hiciera falta. Sé que siempre hay cómo ayudar. Que todos hemos movido cielo y tierra, conectando gente, enviando ayuda, etc…

Y sí, sé que esto pasará poco a poco…

Punta Hermosa es más que playas

Vivimos en Punta Hermosa hace casi un año. Quizás comprendas ahora porque estuve rebotando tanto lo ocurrido tras los huaicos. Nuestra zona no está muy afectada. El cauce del huaico hacia la playa queda a 500 metros de casa.

Y sí, Punta Hermosa no es solo playas. De hecho, el balneario es la parte más pequeña del distrito. Al otro lado de la Panamericana está la zona más grande y más afectada por los huaicos.

Estos últimos 5 días hemos visto de todo en el barrio. Desde gente diciendo que por qué iba a ayudarse a los invasores (cuando algunos que tienen casas por aquí negociaron terrenos de antiguos invasores)… Hasta, y felizmente, mucha gente buena:

– El miércoles 15 de marzo, luego del 1er huaico estuvo haciendo operación hormiga para limpiar el cauce. Siguieron trabajando el día siguiente, y su trabajo permitió que, al ocurrir el 2do huaico, el cauce estuviera más limpio.

– Un montón de ayuda (material) para la gente afectada.

– Muchos voluntarios poniendo sus manos para ayudar en el centro de acopio, en las zonas afectadas (en la medida de lo posible), y limpiando la playa.

– Personal del Estado, y del distrito cumpliendo su chamba al máximo.

– Gente poniendo sus autos para apoyar en el transporte de donaciones a las zonas afectadas.

Y aún, como diría Vallejo, “Hay, hermanos, mucho por hacer”…

Y si no me preguntas

Como diría mi abuelo: “Y si no me preguntas ¿para qué voy a contarte???”

(Cuando te dicen “por qué no me contaste” y hace años ni te preguntan cómo estás tú o tu familia…)

preguntas
Flickr: Pimkie

Amistades

Hay amistades
que no sobreviven
al término del colegio,
al término de la universidad,
a los cambios de trabajo,
a las mudanzas,
a los cambios de estado civil…

Hay amistades
que sí sobreviven
a los cambios,
a las peleas,
a las penas,
incluso a la muerte…

¡Benditas sean esas amistades!